“Solo puedo prometer disciplina y entrega”


Reutilio se confiesa celoso con la disciplina de sus pupilos. Foto: Jorge Luis Guibert


Costará unos días acostumbrarse a mirar hacia el jardín central del “Guillermón Moncada” y no verlo en su sitio habitual. Extrañaremos sus jonrones con bases llenas y su habitual celebración con los brazos en forma de avión.

Reutilio Hurtado Pimental, el estelar center field de las Avispas de Santiago de Cuba, cambió el bate y el guante por la estrategia. No deja el béisbol, por el contrario, se sentará en el banquillo de manager para intentar enrumbar el panal hacia la tierra prometida.
Pausado, modesto y gentil –como siempre- el “52” rompió su rutina diaria y accedió a conversar con este reportero en medio de una sesión de entrenamiento.
-Es casi obligatorio empezar por el motivo que te llevó a dejar el juego activo y tomar el mando del equipo. ¿Qué pasó?
-Fue una decisión personal, motivada principalmente por una lesión que sufrí en uno de mis hombros durante la segunda etapa de la campaña anterior, en la que fui seleccionado como refuerzo de los Cachorros de Holguín. La dolencia me imposibilitaba batear y, teniendo en cuanta mi longevidad en el equipo, la Comisión provincial en conjunto con la Dirección del Inder me propusieron para manager.
No te voy a negar que demoré unas semanas en dar mi respuesta final, porque no es una decisión fácil. Pero lo que realmente me llevó a dar el paso al frente fue la situación tensa que atraviesa el equipo de mayores en los torneos nacionales. Y ya que no puedo dar el ciento por ciento de mi aporte como jugador, trataré de ayudar como estratega.
-Comienza una nueva etapa en tu vida como atleta. ¿Te ha costado trabajo?
-Es mucho más difícil que jugar a la pelota –confesó sonriente-. Tengo la ventaja de conocer a todos los atletas, porque hasta ayer, como quien dice, compartí el vestuario con ellos. Ahora me toca compaginar los diversos caracteres de los muchachos y armar, más que un equipo, una familia. Si tenemos buen ambiente los objetivos son más fáciles de alcanzar.
En este sentido me ayudan mucho las 21 temporadas que llevo en las Avispas. Aunque para serte sincero siempre me ha gustado estar cerca de la dirección del elenco, aprendiendo e incluso ayudando en las decisiones.
-¿Consideras positivo o negativo que muchos de estos jugadores fueran compañeros tuyos hasta hace poco?
-También ha sido un cambio brusco para ellos. Sin embargo, los atletas saben cómo y cuánto me entregué por la camiseta “rojinegra”, tanto en el juego diario como en los entrenamientos. Conocen mis características como persona, lo que apoyo y lo que no acepto. En este sentido creo que es positivo que me vean aún como un compañero, para poderles servir de ejemplo.
Cuando iniciamos la preparación algunos muchachos estaban un poco confundidos y tuve que sentarme a conversar con ellos, porque sin dejar de ser amigo de todos, ahora existe la barrera atleta-entrenador, y hay que respetarla. Siempre les digo que no debemos perder de vista que la meta es trabajar para el bien del grupo.
-¿Qué crees que le puedes aportar a “Santiago” desde el puesto de director?
-Sobre todo disciplina, tanto fuera como dentro del terreno. Eso es lo primero. No quiero decir con esto que en años anteriores no haya habido respeto, pero ahora tenemos una nueva proyección de trabajo, basada fundamentalmente en la disciplina y el orden.
En cuanto a lo táctico, pienso que debemos explotar más la velocidad en función de la ofensiva. Hacer más jugadas que les rompan la coordinación a los rivales y nos permitan alcanzar, siempre que sea posible, una base más. Algo que nos puede ayudar a fabricar carreras, que es como se ganan los partidos.
Hemos potenciado el bateo, que ha sido históricamente el arma principal de los elencos santiagueros. Si la ofensiva se comporta y el pitcheo abridor nos camina, podemos aspirar a luchar por la clasificación.
-El título del equipo sub-23 puede ser un motivo de inspiración, más si tenemos en cuenta que varios de sus integrantes están en la nómina de las Avispas. ¿Puedes usar ese factor para motivar al resto de la plantilla?
-Hay muchos que dicen que el béisbol en Santiago de Cuba está muerto, y eso no es así. Lo demostraron los muchachos del sub-23 y tanto en el juvenil como en el sub-15 también nos ubicamos entre los cuatro grandes del país.
Hay talento para trabajar y para aspirar a lo máximo en pocos años. Por supuesto que el título en la Serie sub-23 nos inspira a mantenernos en la élite. Hacía ocho años que la pelota no celebraba en título en la provincia, y esos muchachos nos dieron el alegrón. Espero que mantengan la chispa y contagien al resto del grupo para alcanzar el éxito.
¿Habrá renovación bajo tu mando?
Si revisamos el listado del equipo nos percatamos que hay 14 atletas menores de 23 abriles, y dos más en la reserva. Además, contamos con siete novatos y el promedio de edad general no sobrepasa los 26 años de edad.
Tenemos varios juveniles en el equipo Cuba de su categoría, que próximamente participarán en el Campeonato Panamericano. Muchos de los principales prospectos de la pelota cubana son santiagueros, pero debemos tener cuidado al insertarlos en las Series para mayores, porque no es bueno que quemen etapas.
Claro que tenemos que renovar, pero poco a poco. Nosotros trabajamos pensando siempre en el futuro, y quiero pedirle a la afición que no se desespere, que el béisbol tiene sus complejidades, lleva trabajo y mucho esfuerzo. Al final, el objetivo de todos es el mismo, llevar a “Santiago” al lugar que le corresponde en la pelota cubana.
-¿Desde tu óptica, en qué pueden mejorar las Serie Nacionales?
-Puedo decirte que les falta mayor organización. Nos pasa que enfocamos la preparación de una forma y una vez que arranca el campeonato nos vemos imposibilitados de darle continuidad a los entrenamientos. Te explico: si jugáramos en el horario de la noche podríamos aprovechar el día para trabajar los puntos débiles del equipo y de cada jugador. Algo que no podemos hacer jugando en la tarde.
Esto afecta a todos los equipos, porque no podemos hacer el llamado pre-game como debe ser y eso repercute en la forma física de los atletas, la cual merma a medida que avanza la competencia.
Otro factor importante es la motivación de los peloteros. Si los atletas están bien incentivados lógicamente van a jugar con mayor entrega y siempre saldrá beneficiado el espectáculo, que ahora mismo está perdido por completo en los estadios.
-¿Qué le puedes prometer a los seguidores de las Avispas? 
-Disciplina es la palabra de orden. Mentalizar que somos un equipo y que el problema de uno es de todos. Solo puedo prometer disciplina y entrega en cada choque. Pero también quiero que nos apoyen, que confíen en el proyecto. Yo tengo confianza en estos jugadores y pienso que en pocos años volveremos a destacar entre los mejores de Cuba.

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