El Clásico blinda los bullpens


El japonés Kenta Maeda podría lanzar en una hipotética semifinal. Foto:dodgerblue.com


Reza un viejo axioma beisbolero que el pitcheo garantiza el 70 por ciento –para algunos más- de la victoria en un juego de pelota. Y esto podría pesar más que nunca en la cuarta edición del venidero Clásico Mundial de Béisbol.

Si antes resultaba complicado enfrentar selecciones con staff de lanzadores de calidad, ahora será mucho peor, pues la nueva regla que se empleará en el torneo más importante de la pelota a nivel de países dará mayor potencia a los conjuntos que gozan de poderosos bullpens.
Según anunciaron los organizadores del certamen, los conjuntos estarán compuestos por 28 jugadores más un grupo de 10 serpentineros suplentes que podrían incorporarse en cualquier etapa de la lid.
De acuerdo con lo establecido, los equipos deberán entregar al Comité Organizador sus nóminas provisionales de 50 hombres para el próximo 1 de diciembre, las cuales deben tener por obligación un mínimo de 23 pitchers y dos receptores.
Los 10 lanzadores suplentes, que podrían ser agregados en dependencia de las necesidades de sus elencos en cualquier etapa del campeonato, tienen que estar incluidos en esos 23 y señalados como tal en los respectivos listados.
Según trascendió, los pitchers “designados” pueden ser usados en más de una ronda, pero estas deben ser consecutivas. Y un lanzador suplente solo puede ser sustituido por otro de la lista de 10 reservas.
Por ejemplo, Estados Unidos debe tener desde la primera ronda al derecho Max Scherzer, de los Nacionales de Washington, y luego podría subir a los zurdos Clayton Kershaw, de Los Ángeles Dodgers; y Madison Bumgarner, de los Gigantes de San Francisco, para eventuales choques de la ronda final –si clasifican- sin afectar la preparación de éstos en los campos de entrenamientos de sus clubes en las Grandes Ligas. ¿Se imaginan?
Lo mismo podría ocurrir con Japón, rival de Cuba en el grupo eliminatorio, pues, aunque su roster está formado mayormente por peloteros que participan en su liga doméstica, podría incluir en la lista de brazos suplentes a los derechos Yu Darvish, de los Rangers de Texas; Masahiro Tanaka, de los Yankees de Nueva York, o Kenta Maeda, de los Dodgers. Casi nada.
Para el IV Clásico Mundial, que comenzará el 6 de marzo del 2017, cuatro países serán sedes del evento y para esta ocasión debuta la selección nacional de Israel.
El grupo A (Holanda, Israel, Taiwán y Corea del Sur) jugará en el Gocheok Sky Dome de Seúl. El B (Australia, Cuba, China y Japón) en el Tokio Dome de Japón. El grupo C (Canadá, Colombia, Estados Unidos y República Dominicana) verá acción en el Marlins Park de Miami; y el D (Italia, México, Puerto Rico y Venezuela) en el estadio Charros de Jalisco, de Guadalajara.
La segunda ronda se jugará en el Tokio Dome (avanzarán los dos mejores equipos de los grupos A y B) y en el Petco Park, de San Diego (los dos primeros de las llaves C y D). Las semifinales y las disputas de medallas serán, como hace dos ediciones, en el Dodger Stadium de Los Ángeles.
Para el elenco cubano esta nueva reglamentación no cambia mucho el panorama, pues hace años que nos acostumbramos a llevar menos pitchers que jugadores de posición, y casi siempre se transita por los certámenes con cuatro o cinco brazos, pues los otros no cuentan con la confianza de los cuerpos técnicos. 
La gran ilusión de la fanaticada en la Mayor de las Antillas es que las Federación Cubana llame a filas a varias de sus estrellas que actualmente se desempeñan en la “Gran Carpa”, pero eso ahora mismo está como en el juego de ponerle el rabo al burro: frío, frío. ¿Qué digo frío? ¡Congelado!

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