Una herida que no cierra


Luis Yánder La O fue el último talento santiaguero en abandonar el país


Parecía que Santiago de Cuba había armado otro equipo imbatible en la pelota cubana. Tener un conjunto bautizado como “La Aplanadora” no fue suficiente y pocos años después el panal volvió a armar otro elenco de categoría.

Sin embargo, el béisbol santiaguero sufrió una herida, no mortal, pero sí dolorosa. Jugadores fundamentales de aquella segunda generación de campeones decidieron emprender un viaje sin retorno en busca de contratos millonarios en ligas foráneas y, más de cinco años después, la lesión aún no sana.
A partir de ese momento las deserciones no han parado en el “Guillermón Moncada” y las consecuencias han sido catastróficas para la pelota en esta indómita provincia. En los últimos dos años el mal se ha acrecentado, al extremo que más de 50 peloteros  (de todas las categorías) de esta tierra han decidido hacer las maletas.
Estas ausencias han dado al traste con la tan esperada renovación del equipo “rojinegro” y –lógicamente- han provocado un importante retroceso en los resultados del equipo, uno de los más emblemáticos del país.
Si le damos una mirada a los talentos con que cuenta la academia santiaguera ahora mismo, nos percatamos que las verdaderas opciones de armar un conjunto competitivo están centradas en el elenco sub-18, así que a los mayores les tocará sufrir unos cuantos años más.
Claro, esto siempre que a los juveniles no les dé por emprender “viajes” también. Eso sí sería catastrófico.
Para colmo, el estelar jardinero y capitán del equipo, Alexei Bell, quien actualmente se encuentra contratado en los Capitales de Québec, de la Liga canadiense, solicitó personalmente su salida de la preselección de Las Avispas para la venidera campaña. Pues todo parece indicar que las tierras norteñas le asentaron bien y se quedará por allá a “probar fortuna”.
Todo esto ha obligado a la Comisión Provincial a llamar a filas a hombres que ya no entraban en los planes como son el veteranísimo Pedro Poll, el receptor Alexis Durruthy y el jugador de cuadro Maikel Castellanos. Además tendrán que mantener en su roster jugadores experimentados que ya no rinden al máximo de su nivel. Pero como es lógico, no hay nadie más.
Lo situación no golpea únicamente a Santiago de Cuba. Actualmente la fuga de talentos es uno de los principales males que sufre la pelota cubana en la actualidad y, sin dosis desproporcionadas de pesimismo, la verdad es que en estos instantes no veo de qué forma se pueda detener esto.
Habrá que buscar soluciones para que la herida selle o al menos disminuya el sangrado, pues si no, en poco a las Series Nacionales de Béisbol solo le quedará el nombre y los recuerdos.

Lo Más Pegao'