Muchas dudas en la ida de octavos de la “Champions”
La ida de octavos de
la UEFA Champions League dejó un panorama mucho más abierto del que esperaban muchos
cuando se conoció el sorteo. Los favoritos no lo fueron tanto y, de las ocho
series, apenas en dos podemos decir que están prácticamente resueltas y en una
de ellas el que está virtualmente clasificado no es quien partía como candidato.
Lo antes dicho nos
deja con solamente uno de los poderosos ya con un pie en cuartos de final: el
Real Madrid, que habiendo ganado 2-0 en Alemania ante el Schalke 04, tiene el
boleto ya en sus manos. Eso sí, la diferencia no fue tan grande como la
temporada pasada, en la que con un 6-1 en la ida, también de visita, el “Madrid”
liquidó la serie.
No tenemos delante de
nuestros ojos la mejor versión de este Real Madrid, que sufre con un Cristiano
Ronaldo que está en un momento lejos del ideal. Bale aparece pero con
intermitencias, Benzema tampoco termina de ser contundente, pero aun así, el
equipo de Ancelotti sigue sumando sin esforzarse demasiado y se mantiene en
carrera en Liga y en “Champions”.
El problema es que,
muchas veces, la presión y la exigencia vienen desde afuera. No es normal que
pretendamos que equipos como Real Madrid ganen siempre por cinco goles, y muchas
veces nada menor a eso nos conforma. De hecho, haber marcado dos como visitante
debería ser más que suficiente para tener un partido de vuelta sin sobresaltos.
Y después hay otro
factor clave, que es el que suele diferencias a los grandes equipos del resto:
la calidad de sus figuras. Real Madrid tiene, quizás como ningún otro equipo
del planeta (o a lo sumo dos o tres más), jugadores capaces de aparecer en el
momento necesario para inclinar la balanza hacia su lado.
La otra serie que, a
mi entender, está prácticamente definida, es la del Mónaco ante el Arsenal. Los
tres goles conseguidos como visitante deberían sobrarle al equipo del
Principado para meterse entre los mejores ocho del continente, que tiene además
otro argumento de mucho peso: su solidez defensiva.
En la fase de grupos
de la “Champions” solamente le marcaron un gol. Esta semana sufrió el segundo
ante Arsenal, pero mantiene su valla invicta como local. También tiene el arco
menos vencido en la Ligue 1 de Francia, con lo cual pensar en que el Arsenal le
marque tres goles o más es prácticamente una utopía.
Menos aun viendo lo
poco que generó en ofensiva el equipo inglés. Porque si la defensa fue
inocente, de mitad de cancha para arriba también el equipo estuvo por debajo de
su nivel. Les faltó velocidad y sorpresa (solamente inquietó Walcott con
algunas diagonales), hay algunos jugadores que se superponen en sus funciones,
como Ozil y Cazorla, y poca generación colectiva de oportunidades. El gol llegó
por una buena resolución individual.
Hasta ahí las dos series que, a mi entender,
ya no tienen retorno. Y como notarán, no está Barcelona-Manchester City en esa
categoría. Es que, por más que Barcelona haya ganado merecidamente como
visitante, el equipo inglés tiene con qué revertir la historia. Claro que para
eso deberá mejorar muchísimo.
La actuación del “City” fue decepcionante,
sobre todo en una primera mitad en la que miró jugar a su rival y en la que no
tuvo agresividad para romper el monopolio del Barcelona. Los dos goles podrían
y deberían haber sido más, y solamente el orgullo con el que reaccionó en el
complemento y el penal que no pudo concretar Messi lo dejaron en carrera.
Hay que darle crédito
al Barcelona, por supuesto, por haber maniatado a un rival que, sin Yaya Touré,
lució cortado y retrocedía por instinto, replegándose hacia un 4-5-1 pero sin
reacción para frenar el vendaval blaugrana. Es que del otro lado también había
un Messi renovado y extraordinario, recordando al que veíamos hace unos años
como falso número 7, recortando una y otra vez sin que lo pudieran parar. La
cara de bronca del argentino en el final, tras desperdiciar el rebote del
penal, fue una muestra de cómo sigue viva en él la chispa de la competencia.
La otra buena noticia
para el Barcelona es que Suárez empezó a pagar con goles la millonaria
inversión que hizo el club en él. El uruguayo se reencontró con el arco por
partida doble y eso es bueno para él y para el equipo de cara a los meses
decisivos que se vienen.
Otro que podría haber
dado un golpe de knockout y no lo hizo fue Juventus. Con un Morata en gran
nivel y con un Tévez que desequilibra cada vez que encuentra espacios, la “Vecchia
Signora” fue más que el Borussia Dortmund, pero se dejó empatar con un error de
Chiellini y luego no supo ampliar diferencias como para ir más tranquila a
Alemania.
El Dortmund es un rival de cuidado, siempre,
pero más ahora que enderezó el paso en la Bundesliga. Sin embargo, el tener que
salir obligado a buscar al menos un gol puede dejarlo expuesto ante una “Juve”
que se siente más cómoda con espacio que sin ellos.
También la sacó
barata el Atlético Madrid, que no la pasó bien ante el Bayer Leverkusen y
perdió a hombres importantes para la vuelta, sobre todo a un Diego Godín con
presencia en las dos áreas. Pero el actual subcampeón puede remontar
tranquilamente el gol de desventaja, más como local, donde suele imponer un
ritmo vertiginoso que termina demoliendo a sus rivales.
Otro que debería
definir sin problemas como local es el Bayern Munich, quien se vio bastante
frustrado en su visita al Shakhtar. La falta de competitividad en una
Bundesliga que se les está presentado demasiado sencilla puede tener que ver,
ya que los de Guardiola parecen haber llegado a esta instancia faltos del roce
necesario.
Da la impresión de
que si los ucranianos se hubiesen animado, podrían hasta haber conseguido un
resultado histórico cuando los alemanes se quedaron con uno menos. Pero no
tuvieron esa pizca de atrevimiento necesaria y todo indica que, en la vuelta,
el “Bayern” debería clasificar sin apuros.
El Porto debería
atravesar una situación similar tras empatar en su visita a Suiza. Por más
aguerrido que parezca el Basilea, los portugueses tienen a su favor pasado y
presente como para seguir avanzando.
Por último, la serie que veo como la más
cerrada de todas: París Saint Germain vs. Chelsea. Hay veces en que se necesita
ese extra de suerte para sellar un resultado y el PSG no lo tuvo, además de que
enfrente Courtois siguió demostrando su enorme categoría. Mientras que el
Chelsea se amontonó atrás, el PSG lo atacó por todos los flancos y le creó
chances, solamente para encontrarse una y otra vez con el gigante belga o para
fallar por centímetros.
Los de Mourinho
terminaron haciendo un partido redondo, anotando un valiosísimo gol de visitante
en una de las pocas incursiones en territorio rival. Tienen todo para avanzar
al definir en casa, pero no debería serles sencillo ante un equipo que, aún sin
Ibrahimovic a pleno, tiene jerarquía de sobra para dar pelea.
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