Los inquilinos del piso 8




Una semana, seis juegos, eso es lo que nos separa del cierre de la primera fase de nuestro principal pasatiempo nacional, y las Avispas santiagueras no cejan en su empeño de continuar vivas hacia la discusión del cetro de la pelota cubana.

Desde que se reanudaron las acciones de esta 54 Serie, los indómitos han monopolizado el octavo piso de ese edificio que es la tabla de posiciones del torneo. Un inmueble donde, a diferencia de la vida real, sus ocupantes están más seguros en las plantas altas que en las bajas.
Santiago está justamente ahí, en el ecuador, en la zona donde no tienes nada asegurado, en el lugar donde estás hoy y no sabes si seguirás mañana, el último que abre las puertas a la segunda etapa.
Imagino que la postura del manager Luis Danilo Larduet debe ser una sola: “de aquí no nos saca nadie”, pero eso no es tan sencillo y todo augura que la semana entrante será de infarto para la afición santiaguera. Así las cosas, les propongo analizar las opciones reales de los nuestros y sus más cercanos perseguidores, en pos de despojarnos del piso 8.
Comencemos por mirar hacia arriba, ya que la posibilidad de mudarnos hacia posiciones de mayor privilegio son bien reales, más si tenemos en cuenta que el séptimo en la clasificación, Holguín, solo nos supera por un punto en el average de ganados y perdidos.
Les explico: los holguineros presentan balance de 19-18 (con dos partidos pendientes) y los “rojinegros” lo hacen para 20-19, eso les permite a los Sabuesos exhibir un averge de 514, por 513 las Avispas. Ese puntico es lo que nos separa del peldaño siete.
Tampoco es una utopía instalarnos en la sexta plaza. Su dueño, Isla de la Juventud, tiene ventaja de apenas un juego, y en caso de empate tenemos el plus de haberles ganado la subserie particular. Un poco más complicado es darles caza a los Tigres avileños en el quinto puesto, alejados a uno y medio de los montañeses, y con un juego pendiente. A estas alturas del campeonato, dos rayas de diferencia no son tan fáciles de borrar.
Ahora bien, si nos asomamos al balcón y miramos hacia abajo, nos percatamos que la lucha será intensa hasta el final.
Villa Clara está al acecho, a solo medio paso, pero su cierre de calendario es mucho más complejo que el de los montañeses. Los “naranjas” tendrán que vérselas con Ciego de Ávila y Matanzas, además de jugar el aplazado que tienen con Pinar del Río.
Los indómitos enfrentarán a tuneros y granmenses en sus últimos pareos, dos rivales que no son manjares, pero a los que los santiagueros han dominado históricamente y eso puede ser un factor del cual podemos sacar ventaja.
Precisamente Las Tunas y los actuales campeones pinareños son los otros elencos que representan peligro para los santiagueros. Los primeros gastarán muchas de sus últimas balas en la visitan que hacen desde mañana sábado al “Guillermón Moncada”. En tanto, los vueltabajeros cerrarán en su cuartel general enfrentando al débil Cienfuegos y a Holguín. Ojo, no podemos pasar por alto los cuatro desafíos que tienen postergados los “pativerdes”, que pueden definir mucho.
Las cartas ya están sobre la mesa, ahora solo falta que los jugadores enseñen lo que tienen en la mano. No sé qué les parece a ustedes, pero yo veo bien “plantadas” a las Avispas. La realidad es que poco importa si es en el séptimo u octavo piso, lo importante es que clasifiquen. ¿No creen?

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