Las cosas del fútbol




En el fútbol se simplifica demasiado el análisis según los resultados. No hay nada lógico ni es fácil ser campeón.

Hace poco más de un mes, parecía que en Barcelona había una crisis total. Luis Enrique tomó la decisión de sentar en el banco de suplentes a Messi y Neymar, después de sus vacaciones. Consumado el 0-1 ante Real Sociedad en San Sebastián, se querían llevar puesto a un entrenador que se mete en algunos problemas por su carácter.
Cuando todos pensaban que Barcelona iba a tener un segundo semestre dubitativo, prevaleció la gran personalidad de un DT que sabe muy bien lo que quiere. El hecho de haber seguido sus convicciones hizo que el equipo blaugrana vuelva a conseguir su velocidad de crucero, logrando regularidad en la Liga y en la Copa del Rey. De hecho viene de eliminar al Atlético de Madrid, con la dificultad que eso implica. Real Madrid puede dar fe...
En la primera semifinal de Copa, no necesitó demasiada brillantez: ganó 3-1 en casa gracias a los errores de Villarreal. Jugó un poquito mejor el primer tiempo que el segundo. No fue el mismo Barsa que superó al Atleti de Simeone. Y hasta perdonó una diferencia mayor por el penal errado por Neymar.
El que debe aprovechar la racha positiva para sumar confianza es Luis Suárez. El público lo sigue apoyando, está a muerte con él. Cumple como asistidor, pero no tiene la suerte que hace falta para anotarse en la red. Cuando la hace bien y se perfila, no tiene esa pizca de suerte que necesitan los goleadores para decir: "Hoy lo meto".
Sigo convencido de que por más goles que haga, a veces se siente incómodo porque no participa del juego. Barcelona termina jugando en 15 metros, del área grande a la mitad del campo, en espacios reducidos. Y el uruguayo no se caracteriza por un juego corto, técnico, sino que se destaca por saber aprovechar los espacios.

Mientras tanto, pareciera que toda la hecatombe, las dudas y los cuestionamientos se mudaron a Real Madrid. La dolorosa derrota por 4-0 contra Atlético de Madrid molestó en demasía. Los directivos exigieron un cambio de actitud y de gobierno. Carlo Ancelotti respondió firme en su ideal y en su gestión de trabajo. Hace 20 años que es técnico y algunas cosas ganó, ¿no?
Se critica al entrenador que conquistó la Décima Champions League, en su primer año de trabajo. Al que hace un mes y medio ganó el Mundial de Clubes en Marruecos y al que sigue primero en la Liga española. No hay que dejar de ver que el "Real" tuvo 11 jugadores lesionados en los últimos tiempos y que al Atlético de Madrid le salió el partido redondo, mientras que al "Merengue" todo lo contrario.
Incluso se armó un gran escándalo porque Cristiano Ronaldo festejó su cumpleaños después del derbi de Madrid. Como si no pudiera hacerlo... Todo depende del temperamento de cada uno, pero cuando se perdió, se perdió. No tiene más solución. Pegarle a él, que tiene un gran sentido de profesionalismo, no se entiende. Está claro que algunos tienen que crear focos de incendio a la mínima chispa. La realidad es esa.
En el fútbol está la posibilidad de perder cuando menos se lo piensa y ganar cuando menos se lo imagina. Lo sabemos muy bien los que seguimos este apasionante deporte, sin que el fanatismo nos ciegue.

Lo Más Pegao'