Aniversario en soledad



El terreno del "Guillermón Moncada" es de los mejores en el país. Fotos: Cortesía INDER

Al parecer, el “apagón” que sufren las Avispas de Santiago de Cuba en las Series Nacionales de Béisbol ha contagiado –justificadamente- a la afición indómita. La decepción es tal, que muchos olvidaron que este 24 de febrero el emblemático “Guillermón Moncada” estuvo de cumpleaños.

Hace 54 “abriles” abrió sus puertas la instalación insignia del movimiento deportivo en este suroriental territorio. Desde entonces, millones de santiagueros han colmado sus rincones para asistir, no solo a juegos de pelotas, sino también a innumerables eventos deportivos, políticos y culturales que lo hicieron ocupar un lugar de privilegio en la provincia durante el último medio siglo.
Todavía muchos recuerdan las arduas jornadas constructivas y el entusiasmo que causó la inauguración del parque en aquellos días de 1962. La ocasión no podía ser más distinguida, pues sobre la grama se enfrentarían los equipos Orientales y Habana. El partido finalizó con marcador de 10 carreras por cero, favorable a los de casa, con éxito a la cuenta del lanzador Francisco Salcedo, ante Alfredo Strees.
En 1966 abrió sus puertas por vez primera en horas de la noche, con la instalación de 480 lámparas de 1 500 watts, y contó con la presencia del Comandante en Jefe Fidel Castro, para disfrutar de un encuentro entre los equipos Orientales e Industriales.
Con una arquitectura singular, que lo diferencia sustancialmente de los demás de su tipo en la Isla, debido a las tres remodelaciones transformadoras de las que ha sido objeto, el “Guillermón” es uno de los centros deportivas más emblemáticos del país.
Actualmente el estadio tiene aforo para aproximadamente 25 000 personas, con dimensiones en su terreno de 335 pies por las esquinas y 400 por el jardín central. Ha sido sede de varios eventos internacionales, como las Copas Mundiales de 1984 y 2003, y las Copas Intercontinentales de 1995 y 2002. En su primera etapa fue conocido como Ciudad Deportiva, pero al ser reestructurado en 1977 se le otorgó el nombre actual.

Los malos resultados de la pelota santiaguera han alejado al público de la instalación
El “Guillermón” que hoy permanece silencioso, por obra y gracia de los malos desempeños beisboleros del equipo “rojinegro”, es el mismo que en el pasado acogió vibrantes momentos de la historia deportiva santiaguera. 
Su imagen de estos días es reflejo de cuánto falta por hacer para retornar a los capítulos de gloria de otros tiempos, cuando se perdía y ganaba, pero siempre se dejaba hasta el último aliento sobre el terreno. El “Coloso de la Avenida de las Américas”, nuestro estadio, majestuoso y siempre engalanado, merece un regalo de cumpleaños.

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