Nacidos para jugar béisbol


A pesar de ser un buen bateador, Colás puede desempeñarse como pitcher. Fotos:Guibert


Al margen de la maltrecha actuación de las Avispas de Santiago de Cuba en la 56 Serie Nacional de Béisbol, seis de sus mejores peloteros indómitos de la categoría juvenil se preparan para tomar parte en el Campeonato Panamericano sub-18, que repartirá, además, cuatro cupos para el Mundial de Canadá 2017.

Dos de ellos, Oscar Luis Colás y Francisco Martínez García, son puntales esenciales en las aspiraciones de la novena criolla. Días antes de partir hacia la concentración de la preselección nacional, Tiempo Extra conversó con los jóvenes talentos para conocer acerca de sus inicios y aspiraciones en el deporte de las bolas y los strikes.
Una estrella en el Parque de los Muñequitos
Más conocido por su desempeño con el equipo santiaguero de mayores, donde este año mostró sus dotes de bateador excepcional, Oscar Luis Colás se inició como pelotero en el popular terreno del Parque de los Muñequitos, de la Ciudad Héroe.
“Mi primera gran experiencia fue en el equipo Cuba 9-10 años, en los que tuve muy buenos resultados, y desde entonces mis entrenadores de la Eide Capitán Orestes Acosta y los de la Academia Provincial se mantienen muy apegados a mi desarrollo como atleta”, comentó Colás.
Tímido, buen compañero, atrevido como pitcher y bateador, así lo describen el resto de sus compañeros del “team” juvenil indómito, donde Colás gastó su último curso.
“Estoy en el sub-18 desde los 16 años. En la primera temporada promedié .308 de average ofensivo y en el segundo .325. Me gusta batear, pero mi mayor deseo es ser lanzador. Quiero seguir los pasos de Braudilio Vinent, Norge Luis Vera y otros grandes del box que han hecho historia en el béisbol cubano”, sentenció.
Colás ya tuvo una incursión foránea en la categoría juvenil, cuando fue llamado a integrar el “Cuba” que participó en la pasada Copa del Mundo, que se desarrolló en Japón, donde los antillanos terminaron en el quinto puesto.
Como bateador designado el joven santiaguero conectó por encima de los .300, y desde la lomita ganó un juego, seis carreras por cero, frente al representativo de Sudáfrica.
Sobre el Panamericano próximo, enfatizó: “Los equipos que enfrentaremos en la competencia también tienen mucha calidad. Nosotros saldremos a darlo todo. Esperemos que al final las cosas nos salgan bien, y podamos regresar con una medalla y con la clasificación al Mundial”.

"Paqui" es uno de los peloteros santiagueros más técnicos

El jugador de los equipos Cuba
Francisco Martínez, o “Paqui”, como le llaman jocosamente, no impresiona por sus condiciones físicas, pero una vez que se sitúa en el home, su tacto y fuerza con el madero hacen que cualquier lanzador rival lo considere un bateador temible.
El muchacho del reparto Sueño comentó que: “Desde pequeño siempre me gustó la pelota. En gran parte porque mi ídolo es Antonio Pacheco, a quien considero un diamante dentro y fuera del terreno, por su ejemplo y disciplina. Mi aspiración es ser como él”.
Recordó además que: “Cuando cursaba el preescolar, mi papá me llevó al ‘beisbolito’ del combinado deportivo Cuqui Bosch, más conocido como Campito Dolores. Allí, el entonces profesor Yamil Ahuar y José Chacón, me evaluaron y le recomendaron a mi padre que me llevara más seguidamente, porque tenía buenas condiciones. Él, junto a mi madre y mis abuelos, siempre me han apoyado para que siga mi camino en este deporte”.
“Paqui” cuenta en su aval con el privilegio de haber integrado las escuadras nacionales en todas las categorías por las que ha transitado (9-10, 11-12, 13-14, sub-15 y sub-18 años).
“Cuando empecé en la 9-10 era muy versátil, pues pichaba, jugaba primera y los jardines. En la 11-12 fuimos campeones en un torneo en Venezuela. Recuerdo que en la Final pegué dos jonrones y trabajé como relevista”, rememoró.
Aseveró también que: “La primera vez que participé en un evento internacional con el sub-15 fue en México y como era nuevo en el conjunto no pude jugar como regular. Aunque quedamos subcampeones no quedé conforme con mi rol. Al año siguiente fui cuarto bate, en certamen que acogió Colombia, y promedié .412, pero volvimos a ser subcampeones”.
En el pasado Campeonato Nacional juvenil, Francisco lideró importantes departamentos ofensivos: anotadas (38), impulsadas (34), hits (52) y average (.456). Números que demuestran su calidad y que descubren el peso que debe tener muchacho en la novena antillana en el venidero Panamericano.
Al respecto indicó: “Quiero tener un buen torneo y ayudar a mis compañeros a ganar una medalla. Me he esforzado mucho para mejorar mi técnica individual, pues solo de esta forma puedo aportar al equipo.
“Aspiro a jugar en la Sub-23 del próximo año y ganarme un puesto en las Avispas. Como pelotero llegaré hasta donde la vida y mi talento me lo permitan y, sobre todo, sueño con ganar campeonatos con los equipos de ‘Santiago’ y Cuba”, concluyó.

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