Señales de humo desde el boxeo santiaguero (+fotos)




Un cuadrilátero de 6x6 donde toda la atención se centra en dos guerreros que intentan salir airosos de un combate, al mismo tiempo que la hinchada vibra con cada impacto de los puñetazos. Ese es el boxeo, uno de los deportes de mayor tradición en Santiago de Cuba, y que en la actualidad clama por los resultados que una vez obtuvo.

Desplazada de los planos estelares por otras provincias como Camagüey y Pinar del Río, hoy la escuela boxística santiaguera, acostumbrada a tener hasta ocho representantes en el equipo nacional, solo cuenta con tres pugilistas en la preselección cubana (Frank Osvaldo Zaldívar, 52kg; Arisnoidy Despaigne y Antonio Bisset; ambos de los 69kg) y ninguno como principal figura de su peso.
La situación de las instalaciones para la práctica de la disciplina en el territorio es muy complicada, con marcado énfasis en la sede provisional que tiene la academia, ubicada en uno de los gimnasios de la sala polivalente Alejandro Urgellés.
“Llevamos algunos meses aquí y hay que decir que las condiciones no son las mejores para que los muchachos puedan desarrollar los planes de entrenamiento con la calidad que se requiere”, explicó el director de la escuela, Armando González Lassús, quien comentó además que la dirección del INDER en Santiago de Cuba espera comenzar la construcción de la nueva academia para el año 2016.
“Sin las condiciones indispensables, hacemos un esfuerzo grandísimo. La preparación técnica la resolvemos gracias a las tácticas que emplean nuestros profesores, pero la física se nos complica un poco más, especialmente por la mala asignación de alimentos que recibimos para los pugilistas. Incluso algunos se marchan a causa de la comida, que no es buena”, aseveró González Lassús.

La carencia de implementos afecta la preparación de los boxeadores

Un golpe por debajo de la faja
Guantes, sacos de golpeo, zapatillas y, por supuesto, un ring con las dimensiones estipuladas, son solo algunos de los implementos que se necesitan para el desarrollo de un boxeador. Sin embargo, no todo está al alcance de los pugilistas santiagueros.
“No tenemos protectores bucales ni zapatos, y carecemos de algunos aparatos de pared. Además la madera del tabloncillo está en muy mal estado. Gracias a los esfuerzos propios de entrenadores y atletas logramos tapar algunas partes que están en peligro de derrumbe y que pueden ocasionar lesiones a los deportistas.
“Además carecemos de un equipo de refrigeración que nos permita mantener el agua fría, conservar algún alimento o algo tan simple como hacer hielo. Los dormitorios no tienen el confort mínimo que necesitan los muchachos para descansar, pues apenas tienen ventilación y en esta zona los mosquitos son abundantes”, afirmó Armando González.
La propia fuente se refirió a la mala calidad de los baños: “No contamos con la cantidad necesaria de tasas sanitarias, pues varias están clausuradas por el deterioro que presentan, tampoco tenemos el número de duchas que nos hacen falta y la parte de los taquilleros no está en buen estado.
“El aseo personal de los boxeadores es muy pobre. Solo nos han entregado la pasta dental y el jabón. Ellos tienen que traer lo demás de sus casas, como es el caso de las toallas, las sábanas y otros utensilios necesarios para estar en una beca”.

El mal estado del tabloncillo puede ocasionar lesiones a los atletas

Es necesario hacer algunos apuntes. La academia provincial de boxeo estaba ubicada con antelación en la Ciudad Deportiva santiaguera y, aunque no era una instalación que gozara de todos los elogios, al menos cumplía con algunos de los requisitos indispensables para la práctica de la disciplina.
Sin embargo, el pobre estado de esta provocó que no pudiera soportar los embates de “Sandy”, y la dirección de deportes la reubicó –al menos hasta que puede reconstruirla- en la “polivalente”. Esperemos que el traslado y el aguardo valgan la pena y los boxeadores algún día puedan gozar de una instalación de calidad.
Los puños no se duermen
Sobrepuestos a lo antes explicado, los pugilistas mantienen sus prácticas de rutina para intentar regresar al boxeo santiaguero a los planos estelares que le corresponden por tradición.
“Hay mucho trabajo por hacer. Los atletas de la provincia no han tenido los resultados acostumbrados en los últimos años, pero contamos con un grupo joven, de calidad, que con la ayuda y guía acertada nos pueden relanzar hacia los primeros lugares en el país”, afirmó el jefe técnico de la disciplina, Yusmany Despaigne Herrera.
Dijo también que: “Entre los ejercicios que se aplican están las escuelas de combate, las cuales comprenden asignar determinados elementos a los atletas de forma dirigida. Es decir: el boxeador número uno hace esto, el número dos lo otro… En el asalto siguiente le ponemos una tarea distinta y así. Eso les ayuda a perfeccionar el golpeo, a medir bien la distancia del rival en el combate”.

Armando González muestra una parte de los baños que están clausurados

En el venidero mes de abril, la Ciudad Héroe será sede de la Serie Nacional en su primera etapa para los equipos de la zona oriental. El objetivo de la escuadra “rojinegra” es acumular la mayor cantidad de puntos posibles para poder acceder a la final, que se desarrollará en Guantánamo.
“Este año los muchachos se sienten mejor, pero las carencias terminan desmotivándolos. El boxeo es un deporte individual y cuando cada quien tiene para sí sus propios medios, la estimulación aumenta, trabajan.
“En condiciones idóneas, las proyecciones serían superiores”, comentó Despaigne Herrera. “Incluso así, seguiremos esforzándonos para llevar a los atletas a un nivel adecuado, y haremos lo indecible por dar una buena pelea en la Serie Nacional. Inconvenientes por medio, nosotros seguimos en la pelea”.


Los dormitorios de la academia no tienen la ventilación ni el confort necesario


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