Preparen la vitrina


Los santiagueros podrían coronarse ante su público. Foto:Jorge Luis Guibert


Desde que me enteré de la victoria de los Diablos Rojos en Vertientes, 1-2 ante los Miuras camagüeyanos, comencé a frotarme las manos en espera de esa copa que tanto tiempo hemos esperado en Santiago de Cuba.

Es cierto que, en el deporte, y puede que en el fútbol aún más, nunca es recomendable comenzar a celebrar antes de tiempo, sino pregúntenle al Atlético de Madrid, en la Final de la Copa de Europa de 1974 ante el Bayern Munich.
Pero a esto nos han llevado los pupilos del italiano Lorenzo Mambrini, a soñar, a sentir que todo es posible y a comenzar, a falta de tres fechas para el final, a engalanar la vitrina donde se exhibirá -porque yo lo doy por hecho- el trofeo de campeón de la 102 Liga Cubana de Fútbol.
El duelo contra Camagüey fue de los duros de verdad. Hubo, casi, de todo, pero los muchachos supieron crecerse y ejecutaron a las mil maravillas la estrategia trazada por Mambrini para darle vuelta a un partido que, hasta el minuto 86, cuando Rolando “Pitín” Abreu anotó su doblete de oro, iba rumbo a otro empate que muy poco les servía a los indómitos.
Vencido ese obstáculo, ahora hay que centrarse en lo que viene. Este sábado los “rojinegros” enfrentarán a Las Tunas, el último de la clasificación y que en la fecha más reciente logró sus primeros tres puntos de la hexagonal final (3-2 ante Cienfuegos).
Inicialmente, el tope se jugaría en Los Reynaldo, municipio de Songo-La Maya, pero por petición de los atletas de uno y otro equipo se efectuará definitivamente en el “Antonio Maceo”, de la Ciudad Héroe.
“Siempre que hemos ido a Los Reynaldo nos han recibido y atendido a las mil maravillas. Allí nos sentimos en casa, pero hay que hacerle algunos arreglos a la parte de los baños y los locales donde descansan los futbolistas y los árbitros. Nosotros los vamos a ayudar a que se solucione esto para jugar allá el próximo año”, explicó a esta columna el comisionado provincial de fútbol, Jorge Isaac Querol.
Así las cosas, el infierno del “Maceo” arderá nuevamente para que los suyos se impongan a un elenco tunero que, si bien es el colero, no es para confiarse en demasía. Este juego hay que ganarlo, más que todo, porque en la misma fecha se las verán Camagüey y Ciego de Ávila, los únicos con posibilidades reales de tumbar de la cima a los Diablos.
Si en definitiva se logran los tres puntos, los santiagueros podrían coronarse ante su público, el sábado 24, una vez que reciban la visita de los avileños. Cualquier otra variante nos obligaría a salir airosos en la jornada del adiós (el sábado 1 de junio) ante los actuales campeones, Villa Clara, en Zulueta.
También está “en el aire” el partido aplazado que tienen camagüeyanos y tuneros, que debió haberse jugado el pasado miércoles, pero una vez más, la Federación Cubana lo pospuso y ya me preocupa que vengan con el clásico: “se jugará de ser necesario”.
¡Hasta cuándo seguiremos en lo mismo! Ningún torneo que se respete deja juegos sin efectuarse, ni muchos menos los realiza después de la última fecha. Ahí está el ejemplo del Celta de Vigo-Real Madrid de este año. Se extendió hasta lo último, pero nunca sobrepasó la jornada decisiva. Ojo con esto. 
A los que les gusta las cuentas, aquí les dejo la tabla. Nos vemos en las gradas del “Maceo”. 
Posiciones: 1-Santiago de Cuba (15 puntos), 2-Ciego de Ávila (13), 3-Camagüey (11), 4-Villa Clara (8), 5-Cienfuegos (6) y 6-Las Tunas (3).

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