Una piedra en el camino, solo eso




Una piedra en el camino, eso ha sido el equipo de Camagüey en los últimos años para las Avispas santiagueras. Un rival que siempre está luchando por no quedar “encerrado” en el sótano, pero cuando se enfrenta a los nuestros juega como si fuera de los  mejores.

Buscando en los numeritos del estadístico y amigo, Juan Antonio Ribas, encontramos que en los últimos 20 enfrentamientos entre estos conjuntos, los del centro de la Isla han salido exitosos en 12 ocasiones.
Lo cierto es que ahora mismo los dirigidos por Luis Danilo Larduet no están en una posición donde se pueda “regalar” nada a nadie, menos a un elenco que ocupa el penúltimo lugar de la tabla en esta 54 Serie Nacional, la cual muestra en la cima a unos Tigres avileños que han comenzado como un “trueno”, con 11 victorias y tan solo tres descalabros.
Ahora bien, con los juegos de ayer se completó el primer tercio de la justa y los santiagueros están metidos de a lleno en la pelea por la clasificación, que es lo mismo que terminar entre los ocho primeros.
Sin embargo, en una campaña con un calendario muy atípico, yo diría que es sumamente clave estar entre estos puestos cuando llegue el “parón” para la preparación del equipo que asistirá a los Juegos Centroamericanos y del Caribe, es decir, en el juego 33.
Piensen en una carrera de fondo, cuando se para o se pierde el paso por algún motivo, es muy difícil volver al mismo ritmo, algo parecido puede ocurrirle aquí a más de un elenco.
Yo no sé ustedes, pero me parece que el terreno en ocasiones ha sido demasiado duro con los indómitos. Les explico por qué les digo esto. En los tres departamentos principales del béisbol (bateo, pitcheo y defensa), los muchachos están por encima de la media del campeonato en todos. ¿Qué les parece?
A la ofensiva ocupan la séptima plaza, igualados con Ciego de Ávila -el puntero de la clasificación- con 282 de average colectivo, han pisado la goma en 72 oportunidades, acumulan 136 imparables, con 21 dobles, 5 triples y seis jonrones. Siendo el slugging (383) y el corrido de las bases (ocho robadas en 20 intentos) los acápites más discretos.
Los lanzadores, a pesar de agrupar varias figuras de poca experiencia en estas lides, lo hacen para un aceptable 3.19 de efectividad, han ponchado a 68 rivales y han regalado 50 boletos. Claro, el relevo no es tan seguro como el staff de abridores, y así lo demuestra que de las siete victorias de las Avispas, solo dos las han salvado los que vienen del bullpen.
Otro factor a tener en cuenta por el entrenador de los serpentineros santiagueros, Elizardo Guillart, es el average de los contrarios, el cual es bastante elevado (283), y la cantidad de cuadrangulares, pues ya les han pegado siete.
Hasta la defensa, que ha sido el punto más bajo de los indómitos en los últimas temporadas, ha comenzado bastante estable. Actualmente anclan en el quinto puesto, mostrando un buen 981, igualados con Las Tunas, otro de los que ha empezado bien.
Los guantes de los montañeses han realizado 372 outs, con 11 errores en 567 lances. Algo llamativo es la cantidad de jugadas de doble matanza que han fabricado, 17, un buen síntoma si tenemos en cuenta que este fue uno de los puntos más críticos del equipo que nos representó en la I Serie Nacional sub-23.
Es imposible cerrar esta columna sin hablar de Alexei Bell. Lo del “capi” de las Avispas es sencillamente espectacular. Batea para 500 (de 44-22), ha anotado ocho carreras e impulsado siete, tienen un promedio de embasado (OBP) de 639, tres dobles, dos jonrones, ha robado tres bases en cuatro intentos y su slugging es astronómico, 705.
Como mínimo debe estar en el equipo que nos represente en los Centroamericanos de Veracruz, México, en noviembre próximo. Digo como mínimo, porque considerando su aval se podría pensar en él para que jugara en una liga extranjera, como Yulieski o Despaigne. ¿Qué creen?

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