¿Qué tambores sonarán en “Río”? (parte 1)



Rafael Alba es una de las opciones más reales de medalla para Cuba. Foto:Ismael Francisco

Solo un mes nos separan del inicio del evento multideportivo que más seguidores arrastra en el planeta. Del 5 al 21 de agosto próximo, la Ciudad Maravillosa, Río de Janeiro, servirá de sede a la edición 31 de los Juegos Olímpicos, y varios atletas santiagueros tienen posibilidades de dejar su sello en la magna cita.

Hasta el momento, Cuba tiene garantizadas más de 100 plazas. De estas, 18 podrían pertenecen a deportistas de la “tierra caliente”, ya que todavía están pendientes de ser confirmados el pesista Adriel La O y el corredor Osmaide Pellicier.

Por ahora, es el atletismo la disciplina que más efectivos acumula, con 31. Sin embargo, serán los deportes de combate los que sostengan las mayores posibilidades de la armada antillana de avanzar en el medallero del certamen.

De momento, les propongo adentrarnos en el siempre inestable mundo de los pronósticos para analizar qué posibilidades reales tienen los indómitos de “sonar” en Río 2016.

Lógicamente, es imposible pensar que todos los santiagueros regresarán a casa con un metal colgado al cuello. Con el permiso de los atletas, entrenadores y todos los que ponen su empeño a diario para el desarrollo de estos guerreros y guerreras, en mi opinión los montañeses deben aportarle a la delegación cubana entre cinco o siete preseas, de cualquier color.

El taekwondista Rafael Alba Castillo, en la división de +80 kilogramos, se “pinta” solito para pelear por el cetro, a pesar que su peso será de los de mayor rivalidad en suelo carioca, con hombres de extensos avales y mejor posicionados en el listado mundial (algo que influye a la hora de sortear los combates), como son los casos del uzbeko Dimitry Shokin, el azerbaiyano Radiv Isaev, el iraní Sadjad Majdahi, el francés M’Bar Diaye y el gabonés Anthony O´Bare.

Si el organigrama no se ensaña con él, y logra sortear a los más fuertes hasta las instancias finales, Alba tiene grandes opciones de regalarnos una de las mayores alegrías en la cita bajo los cinco aros. Para mí, el gigante pateador es una de las opciones más reales de los representantes santiagueros de ganar una corona.

Otro que estoy casi seguro escalará –al menos una vez- el podio es el talentoso gimnasta Manrique Larduet. El subcampeón mundial del all-around promete grandes hazañas cada vez que compite y la Olimpiada es el lugar ideal para terminar de encumbrarse.

El propio evento de máximo acumulador, el salto, y las barras paralelas parecen ser las posibilidades de mayor fuerza para el jovencito de solo 19 años. Aunque nunca se sabe.

Claro, no podemos pasar por alto que su deporte depende por completo de lo que estimen un grupo de árbitros y jueces, y ya se han dado casos de puntuaciones rigurosas que han conspirado contra cualquier posibilidad de medallas. Así que desde ahora podemos comenzar a pedir que se aleje todo lo malo. Como diría mi abuela: “pa’llá, pa’llá”.

"Triple P" es favorito al podio olímpico. Foto:alchetrom.com


Otro que aterriza en Río de Janeiro con el cartel de favorito es el “saltamontes” Pedro Pablo Pichardo.

El chico de las P ha visto lastrada su preparación a causa de una lesión en una de sus piernas, que le imposibilitó participar en el Campeonato del mundo bajo techo y competir en la actual temporada al aire libre.

Sin embargo, todos los mensajes que llegan desde la capital cubana prometen que el triplista está recuperado y no tendrá deudas con su modelaje competitivo a la hora de la verdad. Además, su calidad está más que probada y los brincos que dejó en el 2015 (superó varias veces los 18 metros) le dan un crédito inagotable ante la afición cubana. Su gran rival, sin duda, será una vez más el campeón orbital norteamericano, Christian Taylor.

Otro que va por el oro, y que también ha tenido sus problemitas de lesiones, es el grequista Ismael Borrero.

El pequeño fajador sorprendió a todos con su título planetario el pasado año, así que ya es un fuerte contendiente a los premios en su división de 59kg. Si le da por repetir lo hecho en Las Vegas, podremos ver la bandera de la estrella solitaria izada hasta lo más alto. 
Tampoco es que vaya a pasearse ni mucho menos por el colchón. Al certamen estival asistirá lo mejor de lo mejor en el deporte de los agarrones y los desbalances, así que tendrá que aplicarse a fondo para salir airoso.

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